Para entender el acento hay que estar atento. Pero si te cuesta, los correctores ortográficos, los diccionarios y tus lecturas te ayudarán a través de tu
memoria visual hasta que se despierte tu talento para el acento. Lo mejor es ir paso a paso.
La
palabra es como un
puzzle. Sus
piezas son las
sílabas. Cada VOCAL con las CONSONANTES que suenan con ella suele ser una SÍLABA (excepto cuando van dos juntas con
i, u, como en
cie-lo o
cue-llo, entonces es
diptongo, pero eso lo guardamos para otro día). Puedes practicar
recortando titulares de los periódicos y haciendo tu propio puzzle de palabras.
De todas las sílabas de una palabra, solamente una es
tónica o más fuerte y las otras son
átonas o más flojas. Con el juego
El generador de
Roger Rey, Fernando Romero y Alfonso García que encontrarás
aquí te divertirás mientras practicas.
Ahora ya sólo queda saber cuando lleva acento o tilde.
Las más fáciles son las
esdrújulas que
se acentúan todas en la antepenúltima sílaba o la tercera empezando por el final.
Las de la penúltima sílaba
llanas o graves sólo
si terminan en consonante diferente de n, s.
Las de la última sílaba o
agudas sólo
si terminan en vocal, o en n, s.
Para terminar puedes hacer unas canastas de baloncesto en este juego de
Enciclomedia llamado
Encesta tu acento para practicar la
acentuación. Sólo tienes que arrastrar la pelota hasta la cesta y suerte con la puntuación.