Abuelos que son como niños y se ilusionan con todo. Suelen tener la
paciencia que les da la
experiencia de toda una vida. Si algún adulto no sabe leer y escribir, en general es porqué no pudo aprender en su infancia cuando le tocaba. Por eso disfrutará sacando punta de su lápiz, borrando con su goma o empezando una libreta, porqué parece sentirse como si recobrará algo que alguien la arrebató:
su niñez. Por eso los mayores suelen disfrutar aprendiendo con nuestros
cuentos, que además luego pueden
compartir con sus nietos o los de sus amigos. Esta
expresión de ilusión es la que ha captado perfectamente
Aziz Kocanaogullari en su vídeo Grandma con la
tenacidad de la protagonista en su misión y su final
satisfacción.
Niños que son como abuelos y se dan cuenta de todo. Saben lo que pensamos antes que nosotros mismos porqué son muy
observadores e intuitivos. Antes de dominar el lengaje verbal , se basan mucho en la
comunicación no verbal (corporal o visual) y parecen captar la información entre líneas como esponjas. Hay que aprovechar esa
impaciencia que les caracteriza y que se traduce en entusiasmo por lo nuevo. Esa
curiosidad por todo es la que ha plasmado perfectamente
Nanda van Dijk en su video Guilty con la inquietud por probar lo nuevo y al mismo tiempo manteniendo un estado de alerta para si fuera necesario un repentino disimulo.
Es precisamente esta epecial sensibilidad la que les da
complicidad a niños y a abuelos. No dejemos que se nos olvide el entusiasmo infantil, ni esperemos a ser demasiado mayores para recordarla. Así las complicaciones de la vida adulta no nos alejarán de ellos.