jueves, 11 de diciembre de 2014

Un nuevo yo virtual

Un nuevo yo virtual
parece ganar terreno en el mundo real
sin que dé tiempo de ser consciente
de como influye a la gente.


Si este iceberg representa nuestra personalidad
lo rodearía una esfera de virtualidad
donde el yo interior sumergido
sostiene al yo actor emergido.
Dominando la línea de flotación individual
sigue el instinto con su fuerza sensacional
aunque si nuestra conciencia se acomoda en el exterior
no podrá intuir los mensajes elementales del interior. 

Hay que tener en cuenta, de todos modos,
que el acceso a Internet no es el mismo para todos
como muestra este sorprendente mapa mundial
y esto condiciona el desarrollo del hipotético yo virtual.

Todo esto puede ocasionar la generación de grandes contrastes
a consecuencia de la evolución de algunos grupos sociales
a expensas de la involución de otros.

Los grupos sometidos a situaciones de extrema pobreza 
deberían involucionar en busca de los "impulsos más institivos"
 almacenados en el interior para satisfacer sus necesidades prioritarias
 que serían el hambre y la defensa.

Los grupos que vivirían en una aceleración progresiva de la evolución
 se verían inmersos en nuevas dimensiones
 que dominarían todas sus funciones 
sin ser ellos conscientes de las consecuencias de las propias conductas.
 Un "yo virtual" parecería dominar todas las otras dimensiones
 hasta ahora contempladas del ser humano.

Como siempre la solución
puede ser buscar el justo equilibrio del término medio
y no olvidar la propia línea de flotación.