viernes, 6 de septiembre de 2013

Una meta

Para tener un buen viaje en tu auto-aprendizaje
sólo necesitas un objetivo o una meta clara
y adaptarte a los imprevistos que el destino te depara.

A buscar un camino y recursos para  llegar
cualquiera te puede ayudar
pero ese viaje sólo tú lo puedes realizar.

Si la educación es prepararse para la vida
quizás hay que prepararse para el cambio.


Cuando eres pequeño te guían los padres o tutores
y cuando te haces mayor te puedes orientar por grandes pensadores
pero la mejor dirección la puedes encontrar en tu propio interior.

Los grandes pensadores son una buena referencia
pero según en qué contexto sus teorías variarían
y si caes en dogmatismos puedes tener una visión parcial.

Ya en la prehistoria hubo grandes mentes con buenas soluciones
pero de estas no tenemos pruebas escritas.
Desde los filósofos de la antigüedad hasta los científicos de nuestro siglo
pasando por cualquier abuelo sabio, niño avispado o adulto paciente
pueden orientarte en el trayecto hacia tu propio aliciente.


Lo más importante es que creas en tí mismo
y te va a reforzar encontrar quien crea en tí.
Ya Montessori demostró que se podía educar
a los que otros consideraban ineducables. Le bastó creer en ellos.
Antes Jacotot nos habló de qué todo está en todos
cuando tubo que enseñar algo que no sabía y todos aprendieron juntos.

Hay miles de situaciones bellas que se repiten día a día
y muchas quedan en el anonimato que nos recuerdan aquello de
"lo hicieron posible porqué no sabían que era imposible".